Capítulo VI, El fin o el futuro de la historia: Las apariencias engañan
Capítulo VI, EL FIN O EL FUTURO DE LA HISTORIA: LAS APARIENCIAS ENGAÑAN
Por Pilar Martín
El autor hace una introducción, sobre la proclamación del fin de la historia (neoliberalismo: libre mercado, globalización...) por los que él llama la vanguardia filosófica, “posmodernos” de todos los estamentos intelectuales.
Lo atribuye a un trasfondo geopolítico, que fue difundido por todo el mundo por Fukuyama, en su libro “El Fin de la Historia y el último Hombre”, admitiendo que el sistema político liberal, con libre mercado se quedaría para siempre.
Añade que la crisis del 2007 tambaleó lo que llama el Primer Mundo “el hemisferio Norte” teniendo que intervenir el Estado para paliar las consecuencias, y puntualiza que no se ha salido de esa crisis.
Para justificar que la historia no había llegado a su fin, sino que tenía futuro, de nuevo Fukuyama escribió “El futuro de la Historia” (2012).
El autor se pregunta ¿Hemos llegado o no al fin de la historia?
¿El fracaso de la Buena Nueva Neoliberal?
-Primero económico
Fukuyama en “El futuro de la Historia” sostiene que, el capitalismo neoliberal no es capaz de resolver todos los problemas económicos y políticos, porque el mercado no puede estar totalmente sin regular, y no favorece a las clases medias.
Ricardo J. Gómez, nos dice que efectivamente no favoreció a las clases medias, pero que ya en 1990, el 20 % de la población era propietario del 85 % de la riqueza y el 15% restante era propiedad del 80 % de la población, donde estaba incluida la clase media, y también la pobreza extrema, cuando a ésta última solo le corresponde el 1% del global.
Sostiene que los informes de Fukuyama, solo se centran en la clase media, y le da igual la población que vive en la pobreza extrema.
Para Fukuyama el fracaso del Neoliberalismo es obvio, e infiere una correlación entre la supervivencia del capitalismo y el bienestar de la clase media.
La fórmula “igualdad, libertad, fraternidad”, no se salva, ya que no hay una distribución equitativa de la riqueza y de sus beneficios para toda la población.
Reconoce que históricamente el liberalismo no implicaba la democracia, ya que solo tenían derecho al voto los que tenían educación y propiedades, además la decadencia del marxismo, (colapso de la Unión Soviética) y la entrada de la clase trabajadora al capitalismo, daba como resultado que la mejor opción era la democracia neoliberal, pero como se ha comentado antes, solo beneficiaba a la burguesía y a la clase media de lo que llamamos el primer mundo.
A Ricardo no le convence, que Fukuyama por un lado sostiene, que la democracia estable se mantiene gracias a la clase media, pero por otra parte dice que las democracias no satisfacen los intereses de dicha clase, pero acaba considerando “la democracia liberal es la alternativa menos mala”
Como contraposición tiene el avance económico de China, Fukuyama dice que tiene un gobierno autoritario, y está parcialmente marketizada, además afirma que con el régimen comunista-comunista había más igualdad que con la entrada del libre mercado, que ha causado el surgimiento de desigualdades
A lo que Ricardo responde que no está de acuerdo, si se tiene en cuenta los acreedores de China, dando cifras para Estados Unidos y Japón, y que el mismo Fukuyama se contradice al admitir que hay mas desigualdades con libre mercado que con el régimen comunista. Flaco favor le hace al capitalismo de mercado libre tales argumentos.
Fukuyama achaca al estancamiento de la clase media a dos supuestos, que a Ricardo le parecen increíbles.
1.- La tecnología: (las máquinas inteligentes reemplazan al ser humano), implica una pérdida para los trabajadores de bajos ingresos.
2.- La globalización: El trabajo que hacía la clase media en los países desarrollados, hoy se hace más barato en otro lugar.
-Segundo Ideológico
Fukuyama para mantener que no hay salida fuera del capitalismo democrático dice:
a) “las masas populares ante la crisis se han inclinado hacia la derecha”
b) “El marxismo died away hace varios años, los creyentes que aún quedan están listos para los geriátricos”
c) “La izquierda académica lo remplazó con el posmodernismo, el feminismo, el multiculturalismo y la teoría crítica”
d) “La izquierda ha perdido credibilidad, defiende el estado de bienestar cuando llegan al poder”.
Ricardo J. Gómez, responde:
a) Fukuyama desdeña lo sucedido en Latino América en el siglo XXI, la mayoría de los países han elegido gobiernos de centroizquierda.
b) Es una falacia contra la persona, de mal gusto lógico, falsedad empírica de curso introductorio a la filosofía política.
c)Hace referencia a un Eagleton y a Jamenson y mete en el mismo saco posturas no idénticas sino incoherentes entre sí.
d)En el siglo XXI, los pueblos a través del voto rechazaron el liberalismo económico, optaron por el estado de bienestar, fueron los pueblos lo que eligieron lo que Fukuyama aborrece.
La solución que da Fukuyama políticamente es: enfatizar la supremacía de la política democrática sobre la economía, y económicamente, mantener la economía capitalista, pero favoreciendo a la clase media, rediseñar para terminar con la dominación de lo político por parte de los grupos de interés.
Es una contradicción,
¿Pasamos realmente de “el fín de la historia” a su futuro?
Para Ricardo J. Gómez desde un punto de vista epistemológico (a), (b) (c) son inaceptables.
Sobre (a) Comete dos errores: Tergiversa la evidencia empírica, al hablar de China la considera “otro estado totalitario asiático” y olvida la evidencia empírica cuando sostiene que la mayoría de los países de libre mercado la acepta. Y olvida si el acceso a tales sociedades se produjo con decisiones democráticas. Añade el falso dilema: El fracaso del régimen soviético es la muestra de que la única alternativa es el libre mercado, junto con un sistema democrático liberal, lo que rechaza cualquier otra alternativa, como si no hubieran existido o pudieran existir.
Sobre (b) se limita a decir que es falso, flagrantemente falso.
Sobre (c) Se pregunta, si en la sociedad capitalista la población tiene garantizada la igualdad de reconocimiento, se le tendría que preguntar a los pobres y a los marginales.
Comenta que Fukuyama recurre a Hegel, cuando éste jamás consideró a la democracia como la sociedad ideal, pues para Hegel, los individuos actúan por convicción o intereses personales, ello permitiría el juego de la subjetividad.
Resume que las premisas (a), (b) y (c), están plagadas de dificultades, lo que conduce a que su tesis central (capítulo V) no es conclusiva.
Es contradictorio suponer que pueden eliminarse las presiones del lobbying de los intereses corporativos es cercano, cuando en tales intereses reside el mayor poder del capitalismo de mercado, y son esos intereses los que saben que el mercado no es libre, pues son los que presionan al estado para que intervenga, para que sus ganancias garanticen la supervivencia del sistema.
La peor noticia de ambas versiones de la insuperabilidad del capitalismo
Ricardo J. Gómez, hace una crítica sobre las dos versiones de Fukuyama la publicada en el 92, y la publicada en el 2012.
Según Ricardo J. Gómez ambas versiones mantienen las falacias y los fallos epistemológicos. Olvida la evidencia de que la economía neoliberal produce el crecimiento de la pobreza en las mayorías, y aumenta la diferencia entre los más ricos y los más pobres.
Corrige en el 2012 en el plano epistemológico el racismo sobre China y el estado árabe, es consciente de que hay que hacer algo para frenar la marcha del capitalismo neoliberal, A pesar de la crisis del 2007 sigue sosteniendo en ambas que el capitalismo es insuperable, o sea que constituye el fin de la historia.
En ninguno de los dos libros Fukuyama se refiere a problemas del hemisferio sur. El Sur Latinoamericano no existe.
Cuando se refiere al Marxismo sostiene que la categoría de “clase” ha dejado de tener vigencia, pero luego en todo el texto enfatiza la relevancia de la clase media.
Es en esa vigencia de la clase media donde fundamenta que la historia aún tiene futuro.
Al ningunear a Latinoamérica, Fukuyama comete el error de que las estadísticas del Banco Mundial aumento la clase media en Latinoamérica un 50 %, siendo Argentina el que más creció.
Además, el problema epistemológico más importante que comete Fukuyama para Ricardo J. Gómez (Intento de legitimación) es decir que el capitalismo es insuperable. Postula un límite externo a todo cambio global-radical, por otra parte, se contradice al sostener que no hay límite alguno que el capitalismo impida, tarde o temprano, resuelva todos los problemas económicos-políticos-sociales (lo que constituye el núcleo del fin de la historia)
Deja de lado como discutir la racionalidad de los valores en función de los cuales elegimos entre nuestras preferencias.
En el trabajo del 2012 no menciona el progreso lineal de la ciencia y la tecnología, ni habla de Hegel, según Ricardo Gómez, posiblemente a todas las críticas que recibió prefirió olvidarlo.
-En mi opinión, el resumen debo acabarlo aquí, pues Ricardo J.Gomez, sigue dando vueltas a lo anterior, Sin aportar nada nuevo. Con argumentos a mi parecer demagógico como el siguiente:
“Es difícil no pensar que puede haber algo mejor a un mundo actual en el que 10.000 niños mueren por día de desnutrición, y cada 15 segundos muere uno por no tener agua potable y, al mismo tiempo se gastan dos millones de dólares en armamento”.
Una invitación a evitar la desaparición de la filosofía de la economía.
No aporta a mi parecer nada nuevo.
Resume su trabajo, como una invitación a ir más allá, hacia una autentica filosofía de las ciencias, en el que se discuta la indeseable tesis del “fin de todos los fines”, ya sea ideología, ciencia, historia, modernidad….
Pilar Martín: En el capítulo V se preguntaba “¿dónde está la epistemología y el razonamiento filosófico en este resumen? “, parece que debía estar en este capítulo, pero, aunque lo intenta, adolece de autenticidad y credibilidad, pues cuando critica epistemológicamente, y habla de falacias, no lo razona suficientemente, los ejemplos no se sostienen, lo hace con datos poco consistentes, o con ejemplos similares a Fukuyama al que hace la crítica. Como es el caso de utilizar exclusivamente a Latinoamérica, Argentina y Brasil en concreto, (por lo que he leído de ambas naciones son democracias, y su sistema económico y político no encuadra en las tesis de Ricardo J. Gómez.