# La condición humana: C. IV

<span style="font-size: medium;">CAPÍTULO IV: EL TRABAJO</span>

18. <span style="font-size: medium;">El carácter duradero del mundo</span>

<span style="font-size: medium;"> El trabajo de nuestras manos fabrica cosas cuya suma total constituye el artificio humano. Son objetos de uso que tienen un carácter durable (el mínimo para que se consideren propiedades con valor). Por su uso no desaparecen y </span><span style="font-size: medium;">*“dan estabilidad y solidez al artificio humano”*</span><span style="font-size: medium;"> (159). Esa estabilidad no es absoluta porque su uso, aunque no lo consuma, al final lo agota y, finalmente, el mundo en su proceso natural lo recoge. La silla volverá a ser madera y la madera se deshará.</span>

<span style="font-size: medium;"> Es decir, las cosas fabricadas tienen un carácter duradero, tienen cierta independencia del hombre que lo ha producido y usado y esto es su “objetividad” por la que perduran y resisten: </span><span style="font-size: medium;">*“Contra la subjetividad de los hombres se levanta la objetividad del mundo hecho por el hombre”*</span><span style="font-size: medium;"> (158).</span>

<span style="font-size: medium;"> El uso y el consumo en sus fronteras parecen confundirse, identificarse. Por ejemplo en los objetos de indumentaria el uso puede ser considerado como el consumo a paso lento. Lo mismo pasa con la labor y el trabajo. La labor de la tierra, su cultivo, parece ser un estupendo ejemplo de labor convirtiéndose en trabajo. Sin embargo, la diferencia está clara: la tierra cultivada no es un objeto de uso. En el objeto de uso hay reificación.</span>

18. <span style="font-size: medium;">Reificación</span>

<span style="font-size: medium;"> El trabajo del </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;">, la fabricación, consiste en la reificación. El trabajo supone siempre la destrucción de la naturaleza pues implica interrumpir o matar un proceso natural (extraer la madera del árbol o minerales de la Tierra). Mientras que el </span><span style="font-size: medium;">*homo laborans*</span><span style="font-size: medium;"> es un siervo de la Tierra, el faber se comporta como </span><span style="font-size: medium;">*“señor y amo de toda la Tierra”*</span><span style="font-size: medium;"> (160). </span>

<span style="font-size: medium;"> Esta experiencia de destrucción es la primera experiencia violenta que puede </span><span style="font-size: medium;">*“proporcionar seguridad y satisfacción, incluso convertirse en fuente de autoconfianza”*</span><span style="font-size: medium;"> (161). </span><span style="font-size: medium;">*“El verdadero trabajo de fabricación se realiza bajo la guía de un modelo, de acuerdo con el cual se construye el objeto”*</span><span style="font-size: medium;"> (161). A partir del modelo hay una multiplicación. La multiplicación es distinta a la repetición, característica de la labor.</span>

<span style="font-size: medium;"> El proceso de fabricación está en sí mismo determinado enteramente por las categorías de medios y fin. El proceso termina en el producto y es un medio para obtener ese fin. La labor carece de principio y fin, se repite continuamente; el trabajo tiene un comienzo definido y un fin “predictible”; la acción, aunque pueda tener definido el principio, no es predictible su final. Lo que se ha fabricado se puede destruir.</span>

<table cellpadding="7" cellspacing="0" id="bkmrk-labor-trabajo-acci%C3%93n" width="566"><colgroup><col width="193"></col> <col width="222"></col> <col width="107"></col> </colgroup><tbody><tr valign="top"><td width="193"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">LABOR</span></span>

</td><td width="222"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">TRABAJO</span></span>

</td><td width="107"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">ACCIÓN</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="193"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">SIERVO DE LA TIERRA</span></span>

<span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">(SUJETO A LA NECESIDAD)</span></span>

</td><td width="222"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">AMO Y SEÑOR</span></span>

<span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">(LIBRE DE PRODUCIR Y DESTRUIR)</span></span>

</td><td width="107"></td></tr><tr valign="top"><td width="193"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">REPETICIÓN DE LA TAREA</span></span>

</td><td width="222"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">MULTIPLICACIÓN DEL PRODUCTO</span></span>

</td><td width="107"></td></tr><tr valign="top"><td width="193"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">SIN PRINCPIO NI FINAL</span></span>

</td><td width="222"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">COMIENZO DEFINIDO Y FIN PREDECIBLE</span></span>

</td><td width="107"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">COMIENZO DEFINIDO Y FIN IMPREDECIBLE</span></span>

</td></tr></tbody></table>

18. <span style="font-size: medium;">Instrumentalidad y </span><span style="font-size: medium;">*animal laborans*</span>

<span style="font-size: medium;"> El hombre puede definirse como un </span><span style="font-size: medium;">*“fabricante de útiles”*</span><span style="font-size: medium;"> (Franklin). Los útiles o instrumentos son diseñados, inventados y fabricados por el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;">. Ahora bien, para el laborante los útiles </span><span style="font-size: medium;">*“asumen algo más que un simple carácter instrumental de función”*</span><span style="font-size: medium;"> (164). Para el laborante la distinción entre medios-fines no tiene sentido (porque se produce para consumir) y por eso los instrumentos que inventó el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> pierden su carácter instrumental. Esa distinción queda reemplazada por </span><span style="font-size: medium;">*“la unificación rítmica del cuerpo laborante con su utensilio en la que el movimiento del propio laborar actúa como fuerza unificadora”*</span><span style="font-size: medium;"> (165). Esa distinción se hace borrosa. Predomina el proceso, no el esfuerzo ni el producto.</span>

<span style="font-size: medium;"> Ahora, desde la revolución industrial, la labor se realiza por medio de maquinaria. Las máquinas se han convertido en una condición inalienable de nuestra existencia como lo fueron los útiles e instrumentos. A diferencia de los útiles, las </span><span style="font-size: medium;">*“máquinas exigen que el trabajador las sirva a ellas, que ajuste el ritmo natural de su cuerpo a su movimiento mecánico”*</span><span style="font-size: medium;"> (166). Eso quiere decir que el hombre se convierte en un servidor de sus máquinas y, además, que hay una mecanización </span><span style="font-size: medium;">*(“el proceso mecánico ha reemplazado al ritmo del cuerpo humano”)*</span><span style="font-size: medium;"> (166). </span>

<span style="font-size: medium;"> Recuerda las etapas de la industrialización: primera: la máquina de vapor. Ahí todavía los útiles-máquina reflejan esa imitación de procesos naturales; segunda, la electricidad. Ya no es ampliación de las viejas artes y oficios. Además se añade la cadena de arrastre y montaje. Es la automatización “que seguirá siendo el punto culminante del progreso moderno” (168). </span><span style="font-size: medium;">*“Llamamos automáticos a todos los movimientos que se mueven por sí mismos… En la producción introducida por la automatización, la distinción entre operación y producto, lo mismo que la procedencia del producto sobre la operación (que solo es el medio para producir el fin), carecen de sentido y se han vuelto anticuadas”*</span><span style="font-size: medium;"> (169).</span>

<span style="font-size: medium;"> Se crearon los instrumentos para crear un mundo que ayude al proceso de la vida humana. No se trata de saber si somos esclavos de las máquinas, sino saber si las máquinas </span><span style="font-size: medium;">*“aún sirven al mundo y a sus cosas, o si, por el contrario, dichas máquinas y el movimiento automático de sus procesos han comenzado a dominar e incluso destruir el mundo y las cosas"* </span><span style="font-size: medium;">(170). La automatización de la fabricación suprime la dependencia del diseño humano en la fabricación de las cosas. Se diseñan objetos pensando en la máquina. </span><span style="font-size: medium;">*“El producto mismo depende por completo de la capacidad de la máquina”*</span><span style="font-size: medium;">. Incluso el fin más general de la fabricación que sería la liberación de la mano de obra, </span><span style="font-size: medium;">*“se considera ahora un objetivo secundario y obsoleto”*</span><span style="font-size: medium;"> (170).</span>

<span style="font-size: medium;"> En este mundo de máquinas, la máquina ocupa el lugar que ocupó antes la naturaleza: </span><span style="font-size: medium;">*“el mundo de las máquinas se ha convertido en un sustituto del mundo real”*</span><span style="font-size: medium;"> (171). La tecnología es nuestra segunda naturaleza. Se contempla no </span><span style="font-size: medium;">*“como un producto del esfuerzo humano, sino como el desarrollo biológico de la humanidad”*</span><span style="font-size: medium;"> (170).</span>

18. <span style="font-size: medium;">Instrumentalidad y </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span>

<span style="font-size: medium;"> Todo el trabajo del </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> persigue la realización del instrumento útil. Aquí, el fin justifica los medios porque el fin guía y organiza la producción. Reina la utilidad necesaria para obtener el fin deseado. Por ejemplo la fabricación de una silla. Ahora bien, el producto, a su vez, es un medio; </span><span style="font-size: medium;">*“la silla, que es el fin del trabajo del carpintero, sólo puede mostrar su utilidad pasando de nuevo a ser medio”*</span><span style="font-size: medium;"> (172), bien como bien de uso o de cambio.</span>

<span style="font-size: medium;"> El problema de una sociedad completamente utilitarista o el significado total de la utilidad sale fuera de la cadena de utilidad: </span><span style="font-size: medium;">*“la perplejidad del utilitarismo radica en que éste se encuentra atrapado en una interminable cadena de medios y fines sin llegar a algún principio que pueda justificar la categoría de medios y fin, esto es, de la propia utilidad”*</span><span style="font-size: medium;"> (172). El </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;">, igual que el </span><span style="font-size: medium;">*animal laborans*</span><span style="font-size: medium;">, son incapaces de entender el significado de su tarea en conjunto, o “la significación de este mundo”: </span><span style="font-size: medium;">*“El* </span><span style="font-size: medium;">homo faber</span><span style="font-size: medium;">*, en la medida en que no es más que un fabricante y sólo piensa en términos de medios y fines que surgen directamente de su actividad de trabajo, es tan incapaz de entender el significado como el* </span><span style="font-size: medium;">animal laborans</span><span style="font-size: medium;"> *de entender la instrumentalidad”*</span><span style="font-size: medium;"> (173).</span>

<span style="font-size: medium;"> La única forma de salir de esa falta de significación es acudir a la subjetividad del propio uso que se encuentra en la fórmula kantiana de que ningún hombre debe convertirse en medio: </span><span style="font-size: medium;">*“El hombre en la medida en que es homo faber instrumentaliza y su instrumentalización implica una degradación de todas las cosas en medios”*</span><span style="font-size: medium;"> (175).</span>

<span style="font-size: medium;"> Termina señalando la crítica de Platón a Protágoras, que parece un antiguo precursor de Kant, que consistía en que no es el hombre la medida de todas las cosas, sino </span><span style="font-size: medium;">*"el dios es la medida de los simples objetos de uso”*</span><span style="font-size: medium;"> (177).</span>

18. <span style="font-size: medium;">El mercado de cambio</span>

<span style="font-size: medium;"> La Edad Moderna ha intentado excluir de la esfera pública al hombre político, del mismo modo que en la antigüedad lo hizo con el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;">. La plaza pública no era un bazar donde los artesanos exhibían y cambiaban sus productos, sino un ágora, un lugar de reunión de los ciudadanos. </span>

<span style="font-size: medium;"> Si el </span><span style="font-size: medium;">*animal laborans*</span><span style="font-size: medium;"> es incapaz de habitar la esfera pública; el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;">, por el contrario, está plenamente capacitado para tener una esfera pública, aunque no sea una esfera política propiamente hablando (178). Su esfera pública es el mercado de cambio, donde se pueden mostrar los productos. Es ahí donde se relaciona con los demás.</span>

<span style="font-size: medium;"> El trabajo es solitario, aislado de la sociedad, pero, una vez realizado, se necesita el mercado. Está claro que al mercado no van los fabricantes y los que van no se congregan como personas, </span><span style="font-size: medium;">*“sino como dueños de artículos de primera necesidad y valores de cambio”*</span><span style="font-size: medium;"> (180). Aquí es donde se produce la autoalienación marxiana: en esa sociedad donde la principal actividad pública es el cambio de productos, los laborantes que no son propietarios tienen que vender su fuerza de trabajo o “fuerza de labor” y ahí es donde se produce la alienación o degradación de las personas que se consideran como productores, no como personas.</span>

<span style="font-size: medium;"> En la sociedad laborante las personas se juzgan por la posición que ocupan en el proceso de la labor; en la sociedad fabricante, la fuerza de la labor es solo un medio para producir el fin: el objeto fabricado. </span>

<span style="font-size: medium;"> En la sociedad comercial o capitalismo en sus primeras etapas, el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> sale de su aislamiento y establece el mercado de cambio donde aparece como mercader y comercial. En ese momento se producen objetos no para el uso, sino para el mercado; esto es, objetos de cambio. Se produce para almacenar con destino a un futuro cambio. Aquí aparece la distinción entre el valor de uso y el valor de cambio. El valor de uso es al fabricante como el valor de cambio al comercial.</span>

<table cellpadding="7" cellspacing="0" id="bkmrk-valor-de-uso-fabrica" width="566"><colgroup><col width="268"></col> <col width="268"></col> </colgroup><tbody><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">VALOR DE USO</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">FABRICANTE Y MANUFACTURERO</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">VALOR DE CAMBIO</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">COMERCIAL Y MERCADER</span></span>

</td></tr></tbody></table>

<span style="font-size: medium;"> Solo en el mercado de cambio todas las cosas se convierten en “valores”. </span><span style="font-size: medium;">*“Ni la labor, el trabajo, el capital, el beneficio o el material conceden tal valor a un objeto, sino solo y exclusivamente la esfera pública donde aparece para ser estimado, solicitado o despreciado”*</span><span style="font-size: medium;"> (182). Una cosa es el valor comercial y otra el valor natural de algo que es la cualidad propia de la cosa.</span>

<table cellpadding="7" cellspacing="0" id="bkmrk-valor-comercial-valo" width="566"><colgroup><col width="268"></col> <col width="268"></col> </colgroup><tbody><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">VALOR COMERCIAL</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">Valor que la cosa adquiere en cuanto aparece en público. No hay valor absoluto</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">VALOR NATURAL</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">Objetiva cualidad de la cosa. Valor intrínseco.</span></span>

</td></tr></tbody></table>

<span style="font-size: medium;"> En definitiva, en una sociedad comercial </span><span style="font-size: medium;">*“el mercado de cambio es el lugar público más importante y, por tanto, toda cosa pasa a ser un valor comerciable, un artículo de consumo”*</span><span style="font-size: medium;"> (182).</span>

<span style="font-size: medium;"> La cuestión es que en una sociedad así, en una sociedad comercial, no hay valor absoluto y el </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> </span><span style="font-size: medium;">*“no podía soportar la pérdida de modelos o patrones “absolutos”*</span><span style="font-size: medium;">. La relatividad del mercado surge del mundo del artesanado y se desarrolla el mercado de cambio a partir de la Fabricación y el mundo del artesanado. En la Epoca moderna la utilidad gobierna el mundo y rige la actividad mediante la cual todas las cosas cobran existencia (184).</span>

18. <span style="font-size: medium;">La permanencia del mundo y la obra de arte</span>

<span style="font-size: medium;"> Hay ciertos objetos que escapan a la utilidad, son únicos, no son intercambiables y, por tanto, si entran en el mercado su precio es arbitrario: son las obras de arte. Tienen un carácter de permanencia a lo largo del tiempo; dan estabilidad al mundo, porque no son usados.</span>

<table cellpadding="7" cellspacing="0" id="bkmrk-obra-de-arte-objetos" width="566"><colgroup><col width="183"></col> <col width="165"></col> <col width="174"></col> </colgroup><tbody><tr valign="top"><td width="183"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">OBRA DE ARTE</span></span>

</td><td width="165"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">OBJETOS DE CAMBIO</span></span>

</td><td width="174"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">COSAS DE USO</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="183"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">CAPACIDAD DE PENSAR (SENTIMIENTOS, EXIGENCIAS, NECESIDADES)</span></span>

</td><td width="165"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">TENDENCIA AL INTERCAMBIO</span></span>

</td><td width="174"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">HABILILDAD PARA USAR</span></span>

</td></tr></tbody></table>

<span style="font-size: medium;"> El origen de la obra de arte es </span><span style="font-size: medium;">*“la capacidad humana para pensar”*</span><span style="font-size: medium;">. El pensamiento está relacionado con el sentimiento. El arte transforma en cosas, la obra, todo esto. Esta </span><span style="font-size: medium;">*“reificación es más que simple transformación; es transfiguración… Las obras de arte son cosas del pensamiento, pero esto no impide que sean cosas”*</span><span style="font-size: medium;"> (186).</span>

<span style="font-size: medium;"> Toda obra de arte tiene ese carácter de cosa, de materialidad. La música y la poesía son las menos materiales de las artes </span><span style="font-size: medium;">*“debido a que su material está formado por sonidos y palabras, la reificación y elaboración se mantienen al mínimo”*</span><span style="font-size: medium;"> (186). No ocurre así con la pintura, la escultura y la arquitectura. La poesía </span><span style="font-size: medium;">*“es la más humana y menos mundana de las artes”*</span><span style="font-size: medium;"> (187) porque el producto final está más cerca del pensamiento. La durabilidad del poema dependerá muy mucho de que pueda recordarse.</span>

<span style="font-size: medium;"> No es lo mismo el pensamiento que la cognición. Esta última es la madre de las ciencias. Persigue un objetivo, puede establecerse por algo práctico o por curiosidad, pero cuando se alcanza el objetivo, finaliza. El pensamiento, sin embargo, carece de objetivo al margen de sí mismo. En este sentido es “inútil”, tanto como las obras de arte que inspira. Es una actividad, la de pensar, tan infinita como la vida misma y su significado es tan enigmático y tan irresoluble como la misma vida. Ambos, cognición y pensamiento no son lo mismo que razonamiento lógico, aquel que se dedica a deducir siguiendo las leyes de la lógica. Las máquinas son más inteligentes que los seres humanos, en el sentido de más veloces. Pero esto demuestra que la racionalidad, no es como pensaba Hobbes, </span><span style="font-size: medium;">*“la más elevada y humana de las capacidades del hombre”*</span><span style="font-size: medium;"> (189), sino más bien que los filósofos vitalistas estaban en lo cierto cuando veían a la razón al servicio de la vida, o, como decía Hume, “esclava de la pasión”. </span>

<table cellpadding="7" cellspacing="0" id="bkmrk-pensamiento-cognici%C3%93" width="566"><colgroup><col width="268"></col> <col width="268"></col> </colgroup><tbody><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">PENSAMIENTO</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">COGNICIÓN</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">ORIGEN DE LA OBRA DE ARTE.</span></span>

<span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">SE MANIFIESTA EN LA FILOSOFÍA SIN TRANSFORMACIÓN</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">OPERACIÓN POR LA CUAL ADQUIRIMOS CONOCIMIENTO: LAS CIENCIAS</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">CARECE DE FIN. ES INÚTIL</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">PROCESO CON PRINCIPIO Y FIN, CUYA UTILIDAD PUEDE COMPROBARSE</span></span>

</td></tr><tr valign="top"><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">ACTIVIDAD IMPLACABLE Y REPETIDA COMO LA VIDA MISMA</span></span>

</td><td width="268"><span style="font-family: Calibri, serif;"><span style="font-size: medium;">PERSIGUE UN OBJETIVO DEFINIDO. FINALIZA CUANDO LO ALCANZA</span></span>

</td></tr></tbody></table>

<span style="font-size: medium;"> Todo objeto, no sólo la obra de arte, no puede evitarse que sea hermoso, feo o mezcla de ambos. </span><span style="font-size: medium;">*“Todo lo que existe ha de tener una apariencia… de ahí que no haya ninguna cosa que no trascienda de algún modo su uso funcional, y su transcendencia, su belleza o fealdad, se identifica con su aparición pública y el que se la vea”*</span><span style="font-size: medium;"> (190).</span>

<span style="font-size: medium;"> El </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> fabrica cosas que constituyen un mundo que perdurará a los mortales y que será su hogar. También la vida del hombre se manifiesta en la acción y el discurso, no solo en la producción y en la labor. Acción y discurso que no trascenderán. El </span><span style="font-size: medium;">*animal laborans*</span><span style="font-size: medium;"> necesita al </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> para facilitar su labor y esfuerzo. La vida política, la acción y el discurso, necesita también del </span><span style="font-size: medium;">*homo faber*</span><span style="font-size: medium;"> </span><span style="font-size: medium;">*“en su más elevada capacidad; esto es, la ayuda del artista, de poetas e historiógrafos, de constructores de monumentos o de escritores, ya que sin ellos el único producto de su actividad, la historia que establecen y cuentan, no sobreviviría”*</span><span style="font-size: medium;"> (191).</span>

<span style="font-size: medium;"> No es necesario elegir entre Platón y Protágoras, entre un dios y el hombre como la medida de todas las cosas. Lo importante es que la medida no puede ser ni la labor, la apremiante necesidad biológica, ni el instrumentalismo utilitario de la fabricación y el uso.</span>