Página nueva Sobre el estado moderno Javier Colomo -1-   REFLEXIONES SOBRE EL ESTADO MODERNO Y SU EVOLUCIÓN. (En tiempos del COVID 19)   El estado, con todas sus modalidades, es una herramienta construida por el ser humano, como también lo es el mercado con todas sus modalidades. Al margen de las discusiones sobre su origen, ni uno ni otro son buenos o malos en sí o en abstracto, depende de cómo se use y el contexto en el que se haga. Tanto uno como otro, por su propia naturaleza, son un medio y no un fin. Su papel de protagonista o secundario, o su papel de coprotagonistas, dependerá del fin al que nos queramos dirigir. Y, aún estando de acuerdo en el fin, podremos discutir en qué momento una herramienta se ha de usar más que otra. Y a su vez el uso de estas dos herramientas estará condicionada por la aparición de otras. El estado, tal como lo entendemos hoy, es un invento contemporáneo que surge a finales del S.XVIII y principios del XIX con la burguesía ilustrada. Ésta lo usa como herramienta para pasar del antiguo régimen al nuevo régimen con la separación de poderes como garantía de las libertades que se empiezan a desarrollar a partir de la Revolución americana y de la Revolución francesa. Es, pues, resultado de la Ilustración liberal. Y aquí liberal hay que entenderlo en el sentido de las Cortes de Cádiz, como contrario al término servil, que designaba a aquellos partidarios del absolutismo y de la sociedad estamental. Según esta visión existirían tres estamentos fundamentales, nobleza, clero y siervos, con distintos subniveles en cada caso, y con legislaciones distintas para cada uno, y con todos los poderes en la autoridad del monarca. Esto suponía la admisión de privilegios de unos estamentos sobre otros. Lo que la revolución liberal pretendía, y por eso fue una auténtica revolución, era eliminar los privilegios, por eso su empeño en establecer una legislación común para todos, a la que se llamará Constitución. Esta, a su vez, debería ser elaborada por representantes de toda la sociedad (el pueblo).   El poder ya no lo obtienen las autoridades de Dios, sino del pueblo. Por eso el concepto actual de Estado es originalmente laico; la religión, todas sus instituciones y representantes dejan de tener protagonismo, sus instituciones no pueden tener ninguna consideración especial en relación a las demás instituciones, y sus representantes serán ciudadanos como los demás y estarán sometidos a la ley común. Esto, claro es la teoría. Pero, en aquel contexto era absolutamente revolucionario. (Por eso las monarquías y la Iglesia reaccionaron organizando la Santa Alianza que devolvió el poder absoluto a Fernando VII para que eliminara la constitución de Cádiz y restablecer la inquisición.) Eso también explica que más tarde, en la España de 1884, tuviera gran éxito un libro titula do “El liberalismo es pecado” En el que no hay ni una sola mención a temas económicos . (1) ------------------ (1) Este libro lo escribió un cura catalán, ferviente carlista y anticanovista, Félix Sardá Y Salvany. Curiosamente otro cura catalán, el canónigo de Vich Celestino de Pazos criticó la intransigencia de sus formas sin contradecir el fondo, en un libro titulado “El proceso del integrismo”. Ante la discusión intervino El Vaticano, dando, oficialmente   por escrito, la razón al primero y amonestando al segundo. Y hasta hoy no ha habido desmentido. Toda esta temática está muy bien explicada en un libro de Eduardo Rojo Albarrán que, aunque tiene un título extraño, es tan interesante como difícil de encontrar: “Sístoles y diástoles de los catolicismos españoles” Ed. Dykinson, 2010   Sobre el Estado moderno Javier Colomo -2-   Este liberalismo revolucionario conlleva una concepción igualitaria en el sentido de que propone una ley igual para todos, eliminando, no las diferencias, sino los privilegios del rey, de la nobleza y del clero. Y además establece las libertades individuales por encima de los derechos estamentarios, de familia o gremiales o tradicionales. Surge, pues el derecho de ciudadanía y el de acuerdo entre iguales como modelo de relación, que sustituye al concepto de servidumbre con el sometimiento como modelo de relación. Es este planteamiento de los liberales revolucionarios con igualitarismo de leyes (formal) y su rechazo de los privilegios estamentales, propio del liberalismo político original, lo que explica que en EE UU se use el calificativo liberal para lo que consideran políticas de izquierdas, que plantean propuestas como una sanidad pública universal al estilo de las europeas. Es ese liberalismo el que revaloriza e impulsa la iniciativa del genio individual en todos los sentidos, literario, económico, científico, que rompe tradiciones y costumbres, tan propio del romanticismo. Pero que paradójicamente también impulsará las identidades nacionalistas que apelan a lo común, al espíritu del pueblo, de la raza, y recuperan o reinventan tradiciones y mitos ancestrales, tanto antiguos como medievales. Nos encontramos con una revolución, con un movimiento que genera una energía similar a la eléctrica, con dos polos que se necesitan mutuamente para mantener su identidad y su efectividad práctica. Esta puede resultar una buena metáfora para ayudarnos a valorar las posiciones de quienes más tarde se reivindiquen liberales identificándose con uno de los dos polos que definen la naturaleza de esa energía. Este Estado surge en el contexto de la revolución liberal, a la medida de la nueva clase emergente y que se considera representante de las mayorías no pertenecientes ni al clero ni a la nobleza. El nuevo grupo social que toma el nombre de los burgos medievales en los que vivían los liberados de la servidumbre feudal, se considera también máxima expresión de la ciudadanía moderna, liberada del sometimiento absolutista y de los privilegios estamentales; solo sometida a la ley común que sus representantes han acordado. Este nuevo grupo emergente genera una dinámica gigantesca de cambios y de crecimiento en lo social, demográfico y cultural, en lo político y en lo económico, en lo científico y en lo tecnológico. Pero paradójicamente, y en el período de unos cien años, ese movimiento, con toda su dinámica y aportaciones, genera la aparición y crecimiento de amplios sectores sociales que viven al margen de los beneficios generados por la revolución liberal y el estado creado a su medida. Ese amplio sector social, golpeado por los efectos secundarios imprevistos de la extraordinaria dinámica de cambios impulsada por aquella revolución, ya no percibe al estado como garante de una ley igual para todos y que elimina privilegios, sino como la herramienta para mantener y acrecentar renovados privilegios en una estructura social con desequilibrios nuevos, gigantescos e insostenibles, en la que todo ha cambiado para que todo siga igual. La película “El Gato pardo” es la expresión sintética de este proceso. El estado ha sido parasitado por nuevas minorías que han hipertrofiado uno de los polos de la energía liberal, dejando el segundo polo al nivel de lo simbólico o ultramundano y para hacer exhibiciones de caridad o filantropía, reasumiendo con nuevas herramientas, con nuevo vocabulario y con renovadas formas, la función que en el antiguo régimen cumplían la nobleza y el clero. Sobre el estado moderno. Javier Colomo -3-   Es por eso por lo que se van fraguando y extendiendo movimientos de desafección al Estado que reclaman su abolición con distintas variantes. Los movimientos obreros con sus variantes anarquistas, comunistas, socialdemócratas, con sus propias variantes internas, reclaman el polo de lo común, igualitario, eliminador de privilegios y democrático de la revolución inicial surgida de la Ilustración. Durante los siguientes cien años, se desarrollan políticas que hacen crecer como nunca a la minoría que controla el Estado y su riqueza, tanto como a las mayorías desafectas. (“les crecen los enanos”) Se desarrollan políticas imperiales y coloniales que pretenden establecer la libertad -del mercado- a sangre y fuego-, políticas económicas industriales y comerciales de “tierra quemada”, “aguas podridas”, “aire irrespirable” y “gente tirada”.   Hasta la mitad del siglo XX se sucederán guerras y revoluciones en las que las expresiones que he entrecomillado se hacen trágica y masivamente reales. Surge una alternativa realmente amenazante para el Estado liberal centrado en su polo individual y apropiado por la minoría superenriquecida. (Esa alternativa -los estados comunistas- también es heredera de la Revolución liberal, pero se centra en el polo social o comunitario.) Se empiezan a desarrollar políticas que limitan la riqueza de esa minoría y suavizan los tremendos desequilibrios de etapas anteriores a la segunda Guerra Mundial. Los estados de América y Europa occidental se reconstruyen siguiendo las propuestas Keynesianas que propician una presencia importante del estado en la iniciativa económica, modulando los mecanismos de mercado, implantando potentes políticas fiscales de impuestos directos, regulaciones que dificultan las prácticas monopolísticas y la especulación financiera, políticas que facilitan el bienestar de las mayorías (siguiendo el esquema del informe Beveridge (2) y la entrada en los mecanismos de control estatal por parte de las organizaciones que representan a esas mayorías. Se perfeccionan las prácticas democráticas y durante varias décadas el Estado que se considera y se presenta como heredero de la Revolución Liberal, se toma más en serio el segundo polo de su identidad (el igualitario, eliminador de privilegios). Se genera así, durante ese tiempo, un aumento de riqueza y de equilibrio social en Europa, América, Australia y Buena parte de Asia nunca conocido en la historia. (2) El “Informe Beveridge” Se empieza a preparar en junio de 1941 y es presentado en el parlamento inglés a finales de noviembre de 1942. Pretendía preparar la reconstrucción y daba las claves del futuro estado de bienestar. Suscitó animados debates en una población asediada por la muerte, los incendios y la devastación provocada por las bombas alemanas y el mismo W. Churchill lo comparaba con un cuento de hadas.   En el comité supervisor de las implicaciones económicas de la propuesta de Beveridge liderado por J.M. Keynes estaba L. Robbins, que hasta entonces había sido fiel aliado de Hayek en el mantenimiento de las políticas ultraliberales y antisocialdemócratas. -Para este comentario tomo la información del artículo de F. Álvarez Luria sobre el informe Beveridge escrito en el diario El País del 27 de Julio de 2006- ) ( Willian Henry Beveridge (1879-1963) No había estudiado economía, sino literatura clásica y durante unos meses derecho, para dejarlo por un trabajo en una fundación humanitaria. Cuatro años más tarde trabajará en un periódico conservador escribiendo sobre temas sociales. En 1907 trabajará en el equipo del entonces ministro de economía W. Churchill -del partido conservador- en temas de trabajo y empleo. De 1908 a 1916 será subsecretario de la cámara de comercio y durante 10 años fue director de la London School of Economics en la que acogió Hayek. A partir de 1945, cuando el partido laborista ganó las elecciones, será representante por el partido liberal en la cámara de los comunes y luego en la de los lores. Es curioso que alguien que nunca estuvo vinculado ni al laborismo ni al socialismo sea el creador de los principios del estado de bienestar que actualmente es patrimonio y bandera de los partidos de centro- izquierda y de los de izquierda. Escribió un libro titulado “Por qué soy liberal” y en él se declara libera-social.   Sobre el Estado moderno Javier Colomo -4- El control del Estado ya no es monopolio de una minoría que lo usa en su favor. A esa minoría con muchísimos recursos empieza a no resultarle una buena herramienta para ejercer su hegemonía y aumentar su poder. Ya no es lo que era, ya no es lo que fue en el S. XIX, según el modelo de   Herbert Spencer, y principios del XX . Las mayorías han accedido a la educación y a los recursos que antes no tenían y han podido obtener la preparación necesaria para entrar en la “sala de mandos” del Estado. Esto explica que Noam Chomsky en su propuesta de nuevo anarquismo rompa con la tradición antiestatalista de esa concepción y viene a decir que puede ser la mejor herramienta de las mayorías, puesto que las minorías oligárquicas se las pueden arreglar sin él, aunque preferirían tenerlo débil y bajo su control. Por eso necesitan debilitarlo, desprestigiarlo e introducir mecanismos para descapitalizarlo y ponerlo al servicio del mercado, como en los mejores tiempos del capitalismo decimonónico. Por eso, al amparo de los nuevos avances tecnológicos y nuevas crisis, van a impulsar lo que dará en llamarse Neocapitalismo, (que no se debe confundir con el “laisssez-faire”) y en su versión más extrema Anarcocapitalismo. La ocasión se presenta a finales de los años 70 del S.XX con la crisis de petróleo. Además, el otro modelo de estado que podía resultar una amenaza empieza a mostrar sus debilidades. Llevaban ya bastante tiempo impulsando a los académicos y economistas antikeynesianos, desde Reino Unido, pero sobre todo desde EE UU. Sobre esto Susan George dice:   “Partiendo de un pequeño embrión en la Universidad de Chicago, con el filósofo y economista Friedich von Hayek (3) y sus estudiantes --como Milton Friedman en su núcleo—los neoliberales y sus patrocinadores, crearon una enorme red internacional de fundaciones, institutos, centros de investigación, publicaciones, académicos, escritores emparrillados en relaciones públicas, para desarrollar, empaquetar y promover incansablemente sus ideas y doctrinas.”…Gastaron cientos ----------------------   (3) Friedrich Von Hayek 1899 Viena (Imperio Austroúngaro)- 1992 Friburgo. Después de participar en la 1ª Guerra Mundial, estudiará ciencias jurídicas y sociales así como filosofía y economía en la universidad de Viena ( Ya Estado austriaco). Pasa de posturas socialistas a ser discípulo de Ludwig Von Mises, liberal antisocialista. Trabaja 5 años en una oficina contable gubernamental y de 1927 a 1931 presidirá el Instituto de Análisis del Ciclo Económico fundado por Mises y él mismo. En 1931 se traslada a la London Schoos of Economicts (también de dependencia estatal) dirigida por W. H Beveridge. Hasta mediados de los años 40 trabajará en temas técnicos de teoría económica. A partir de entonces y después de publicar su popular obra Camino de servidumbre , se dedicará a temas de economía política y de tipo jurídico filosófico. Desarrolló una profunda rivalidad con Keynes, siendo marginado de todos los equipos que desarrollaron los acuerdos e instituciones de Bretton Wood , que moldearon la economía occidental hasta final de los años 70 del S.XX. En 1947, financiado por empresarios, industriales y banqueros suizos crea la sociedad Mont Perelin para oponerse al socialismo. En 1950 se traslada a la Universidad de Chicago (también estatal) en la que con un minoritario grupo, liderado por su discípulo el monetarista Milton Friedman, creará la que más tarde se llamará “Escuela de los Chicago Boys” con influencia decisiva en la Suramérica de los 70 y 80 del S. XX. En 1962 vuelve definitivamente a Europa, a la Universidad de Friburgo (También estatal). En 1974 recibe el Premio del Banco de Suecia en Ciencias Económicas en memoria de Alfred Nobel. A partir de entonces se multiplica exponencialmente su influencia. M. Thacher lo adopta como mentor y visita a Pinochet en Chile varias veces para apoyar su política. Al contrario que Beberidge, y al igual que Friedman, nunca tuvo responsabilidades en la solución de problemas concretos de la ciudadanía y, por otra parte, la mayor parte de sus ingresos procedieron del gasto público. Sobre el Estado moderno. Javier Colomo -5-   de millones de dólares, pero el resultado justifica cada centavo invertido, pues lograron hacer que el neoliberalismo pareciera como si fuera la condición natural y normal de la humanidad.” (4) A partir de 1974 estas fundaciones y sociedades, evolucionadas en “ think   Tanks”, consiguieron encumbrar al “pseudo premio nobel de economía” a seis de sus financiados, comenzando por Hayek y Friedman. (5)     Fueron escalando puestos en distintas instituciones influyentes en EEUU, vinculadas especialmente al Partido Republicano, pero no solo, y a nivel internacional. Sus influencias llegaron hasta la Academia Sueca que concedió el Nobel de economía a algunos de ellos. Se empeñaron en atribuir la causa de la crisis del petróleo de mediados de los 70 del S.XX únicamente a las políticas Keynesianas (Keynes había muerto y Hayek vivía) y sus excesos regulatorios. Omiten que en buena medida es resultado de las aventuras guerreras y excesos armamentísticos de EE UU en el contexto de la “guerra fría”-que también debilitaron al rival soviético-, los procesos de descolonización mal gestionados y la gestión desastrosa del conflicto en oriente medio y la crisis petrolera concomitante, entre otras. El ascenso al poder en EEUU de Ronald Reagan en 1977 y en el Reino Unido de Margaret Thacher (Ferviente admiradora de Hayek) en 1979 harán saltar por los aires los acuerdos de Bretton Woods y desnaturalizando sus instituciones, construidas sobre la estela de Roosevelt y bajo la dirección de Keynes. Los antiestatalistas entran “en tromba” dentro de los estados para irlos jivarizando, poniéndolos al servicio de los mercados, especialmente de los financieros. Desarrollan legislaciones desreguladoras, permitiendo la proliferación de paraísos fiscales que impiden las políticas fiscales progresivas potentes, y los estados se descapitalizan. Para paliar eso se venden las empresas públicas, de todo tipo, industriales, financieras y de servicios públicos que pasan a los mercados llamados libres -se identifica mercado con libertad- y son considerados siempre, y por   definición, más eficientes. La economía financiera se convierte en protagonista, y con las limitaciones legales casi inexistentes y las nuevas tecnologías como herramienta, se lanza a unas dinámicas especulativas que de “burbujita en burbujita” llegará a la superburbuja de 2008. ------------------------ (4) George Susan *Conferencia sobre Soberanía Económica en un Mundo Globalizado. Bangkok, marzo 24-26, 1999. http://www.millennium-round.org/BREVE HISTORIA DEL NEOLIBERALISMO: veinte años de economía de elite y las oportunidades emergentes para un cambio estructural. http://www.rcci.net/globalizacion/llega/fg099.htm (5) North Gary. “La financiación económica de la derecha académica: William Wolker y Henry Earhart .(11-junio-2018) Artículo escrito para el Misses Wir ´órgano del Centro Misses, creado en 1982 para promover la escuela económica austriaca y la economía libertaria. Tomado de la Wikipedia. Sería larguísima la lista de fundaciones, sociedades, institutos (todos sin ánimo de lucro pero capaces de ahorrar impuestos), con sus editoriales y órganos de difusión con gran solvencia económica, con un aluvión de publicaciones, y que son capaces de colocar a sus financiados como asesores o como gestores en organismos nacionales e internacionales, (incluidos el Banco Mundial, el F.M.I. la O.C.D.E.   y la Unión Europea) así como de ir copando las cátedras y los puestos de responsabilidad en las facultades de economía y en las escuelas de negocios. Y siempre presentes en cumbres como la de Davos y clubs no tan mediáticos, como el del Widelverg. Sobre el Estado moderno Javier Colomo -6-     Para los seguidores de Hayek (ordocapitalistas o neocapitalistas) no se pretende eliminar al estado, sino ponerlo al servicio de los mercados en competición. El estado no es el gestor del interés público, del bien común o la justicia social, conceptos que son considerados entelequias irreales, conceptos trampa y simples excusas para prácticas confiscatorias, arbitrarias y autoritarias que erosionan la libertad individual. El estado hay que reducirlo a una potente estructura legislativa y jurídica que potencie el desarrollo de los mercados en competición, porque ese es el único ámbito en el que la libertad es realmente posible, y a un potente sistema penal que lo defienda, con las instituciones -fuerzas de seguridad y armadas- necesarias para ello. Todo lo que no sea eso hay que externalizarlo, por medio de empresas privadas u organismos no gubernamentales.     No puede haber organismos públicos que organicen la solidaridad con aportaciones obligatorias como son los impuestos, sean estos organismos estatales o supra estatales. La solidaridad o es libre o no lo es, así que las agencias nacionales de cooperación al desarrollo tienen que externalizarse mediante las organizaciones no gubernamentales, y los organismos de Naciones Unidas como UNICEF(para la infancia) o ACNUR(para los refugiados) contratan voluntarios para pedirnos limosna por la calle, compitiendo unos con otros en un mercado libre de la solidaridad, por teléfono, por la tele o por internet, organizando conciertos, carreras, comidas, etc. Los mecanismos de mercado en competencia libre, eficientísimos, no han sido bien aplicados o no se les ha dado el tiempo suficiente y se generan desequilibrios que el mercado libre de la solidaridad podrá ir paliando.     Pero el planteamiento de Hayek va a resultar para otros, que se consideran más liberales, o auténticos liberales, un planteamiento no plenamente liberal, blando, demasiado transigente con la coacción estatal. Quizás, piensan, todavía le quedan restos de su temprana simpatía con el socialismo y de aquellas ideas que él mismo denuncia repetidamente ante los ingleses. Ideas que se perfeccionaron en Alemania y en Austria, por influencia de pensadores como Hegel, Marx, Sombart o Mnnheim, aunque no nacieron allí. Son ideas según las cuales el liberalismo, la democracia, el capitalismo, el individualismo, el libre cambio o cualquier forma de internacionalismo y de amor a la paz, se consideran doctrinas inventadas para extender los intereses británicos y son decadentes. (6) Estos “superliberales” o “liberales de vanguardia” o sin complejos creen que la sociedad puede funcionar sin la coacción del Estado, simplemente dejando que los individuos en libertad desarrollen su espontaneidad creativa sin la coacción del estado. Es lo que podemos llamar “anarcocapitalismo”, “anarcoliberalismo” o “liberalismo maduro”. Un representante fundamental en España de ese “liberalismo maduro” o sin complejos es Carlos Rodríguez Braun, catedrático de pensamiento económico en la Universidad Complutense de Madrid. Y por tanto beneficiario de la coacción recaudatoria y expropiatoria del Estado. (Es un intrépido, un valiente sin “maricomplejos”, que no tiene miedo de morder la mano liberticida que ----------------------- (6) Hayek Friedrich. “Camino de sevidumbre”. Alianza Editorial. Madrid, 2019 (sexta reimpresión de la 3ª edición 2011)Trad. José Vergara.   Pag. 65 a 67 Sobre el Estado moderno Javier Colomo -7-     le da de bien comer.) R. Braun dice: “El Estado que se presenta como imprescindible no lo es: aunque todos los servicios que cubre fueran inexistentes, los ciudadanos podrían obtenerlos igualmente; al fin y al cabo, son ellos los que los pagan, no los políticos.” (7)   Solo le faltaría añadir que el Estado es una macrogranja de engorde para políticos que a su vez hacen crecer la granja. Esto enlaza con aquella idea de los generales franquistas según la cual tenían que limpiar a España de politicastros. Nos encontramos aquí con una voz (vox) neopopulista (vozpópuli) que alaga el individualismo y que reduce la responsabilidad al ámbito individual según el lema “que cada palo aguante su vela” En el libro-manifiesto El liberalismo no es pecado, que el catedrático R. Braun escribió en 2011 junto con su discípulo Juan Ramón Rallo, profesor de economía en la Universidad Rey Juan Carlos (también estatal) podemos leer: “La diferencia crucial entre el Estado y la sociedad es que el primero monopoliza la violencia legítima, Con él no puede haber tratos y contratos como los que los integrantes de la sociedad civil entablan en el mercado. Del mismo modo, no puede existir un centro virtuoso entre el capitalismo y el socialismo, ni una tercera vía entre libertad y coacción.” El texto está enmarcado y con fondo gris, quiere que se note bien que se lea y se relea. (8) Nos encontramos aquí con una dualidad implícita, propia del dogmatismo maniqueo. LA DUALIDAD ANARCOLIBERAL (De C. R. Braun)   ESTADO versus SOCIEDAD CIVIL - Coerción - Libertad (libre competencia) - Violencia legítima - Acuerdo entre iguales - Burocracia centralista - Mercado - Socialismo - Capitalismo - Dependencia - Independencia - Políticos - Ciudadanos - Impuestos - Filantropía solidaria Y además no hay posible acuerdo, el único acuerdo con el Estado es su laminación, su autoinmolación en el altar de la libertad. “No existe un centro virtuoso”, o conmigo o contra mí, con dios o con el diablo. Ya solo nos falta poner ESTADO = INFIERNO y CIELO = SOCIEDAD CIVIL. Nos encontramos aquí con la retórica propia del propagandista o del predicador religioso, con una mezcla sutil de halagos y amenazas veladas, muy propias del discurso populista, eso sí, asegurando ser más tolerante que nadie. Nos encontramos aquí ante lo que John Gray llama “liberalismo evangelizador” (9) ------------------------ (7) Braun J.C. y Rallo J.R. “El liberalismo no es pecado” Ed. Deusto. Barcelona, 2011. -6ª edición- Pag.14 y 164 (8) Ibidem. Pag. 288 (9) Gray John “Siete tipos de Ateísmo” Ed. Sexto piso. Madrid, 2019. Trad. Santos Mosquera Albino. 2ª Ed. Pag.125-129 Sobre el Estado moderno Javier Colomo (8)   Esta corriente de pensamiento plantea la sociedad sin Estado, o con un Estado mínimo y demás menguante. Una sociedad civil madura no lo necesitaría. Quizás no haya más remedio que aceptar una “mínima dosis”, pero la mejor será la que menos se note, cuanto menos se vea y se oiga, mejor. Como se suele decir de los buenos árbitros, cuanto menos se note que está y cuanto menos se hable de él, mucho mejor. La labor arbitral hay que reducirla al mínimo. Con buenos futbolistas y buenos equipos, casi ni harían falta árbitros. Siguiendo esta metáfora estos anarcoliberales estarían horrorizados de cómo la presencia arbitral cada vez se engrosa más. Antes solo había un árbitro, luego se añadieron los asistentes, con organizaciones y tribunales arbitrales, ahora se ha añadido el V.A.R., Con todos los equipos técnicos y humanos que conlleva. Al final el equipo arbitral termina siendo tan grande como el equipo de jugadores. ¡Que tiempos aquellos en los que en el campo solo había jugadores con un solo árbitro! (Y puestos así, ¿por qué no, aquellos tiempos felices en los que jugábamos sin árbitro en cualquier descampado?) La metáfora de la buena orquesta, que no necesitaría director si los músicos son excelentes, también se suele usar. Pero cualquier buen profesional del del fútbol o de la música le horrorizaría ese planteamiento “anarcoglobal”. Bueno, pues nos encontramos con estos partidarios de lo que llaman el “liberalismo   maduro”, original, fetén, auténtico (¿o habría que llamarlo primitivo, tosco, incipiente?) que dicen: “El estado no fue siempre tan intervencionista como lo es en la actualidad, y tampoco el Estado democrático. Si fue menos intrusivo que ahora, quizá pueda volver a serlo.” (10) Esa arcadia feliz a la que se refiere ¿es la época anterior a la 1ª Guerra mundial?, ¿la época de entre guerras? ¿ la época posterior a la 2ª Guerra mundial?, ¿o habría que remontarnos a la Grecia de Pericles? No hay análisis histórico serio que lo confirme ni que lo aguante. Estos paladines de la libertad, libertad con mayúsculas y sin coerciones de políticos -parásitos metomentodo, creen poder cantar algo así como esa canción religiosa progre aparecida en los 70 y que decía “mirad al suelo corred la voz, que entre los hombres está el clamor” (el original es Señor no el clamor). El rumor y el clamor de que el Estado “tiene los días contados”. Tienen “razones para el optimismo”, (este es el título de la última sección del último capítulo), en concreto 10 razones, y una de ellas -la 7ª – dice que “Cada vez son más los ciudadanos a los que repugna la prepotencia de las autoridades, desde los absurdos controles de alcoholemia y persecución de fumadores hasta la perfecta inutilidad de obligar a cientos de millones de viajeros a someterse a humillantes controles en los aeropuertos, en los que nunca se descubren terroristas.” (11) Esto nos puede sonar a las declaraciones públicas de algún dirigente político muy vinculado a la fundación FAES, en la que estos paladines de la libertad son bien acogidos y aplaudidos. (Si el principal partido de la derecha española se alimenta con este tipo de “vitamina”, no podemos ser muy optimistas respecto de unos posibles acuerdos de reconstrucción después de la crisis sanitaria del COVID 19.) -------------------------- (10) Rodríguez Braun C. y Rallo J.R. O.C. Lo repite en las Pags. 190 y 192, en esta última recuadrado y sobre fondo gris. (11) Ibidem. Pag. 192 Sobre el Estado moderno Javier Colomo -9-       Ningún hecho es suficiente para desmentir un dogma, y así sucede con estos anarcoliberales. Así, de la reciente crisis de 2008 dicen que “no fue fruto de la codicia ni de la desregulación, sino del intervencionismo de unos Estados que además de animar la burbuja, una vez que ésta estalló acometieron políticas públicas que han resultado un completo fracaso.”(12) “La crisis económica ha popularizado la idea de que el Estado ha perdido posiciones, acosado por la globalización y un liberalismo fundamentalista. Pura invención: el Estado no se redujo en ninguna parte. Esta ficción ha probado su solidez en tiempos recientes cuando se ha generalizado la tesis de que “el poder económico” o “los mercados” son los que en realidad mandan y no los gobiernos. No hay respaldo empírico alguno a semejante dislate. Lo que está operando es la entelequia de que el Estado siempre es bueno…La libertad es mala, la coacción política no puede serlo, la política solo resuelve problemas, nunca los crea. De ahí que ante cualquier dificultad solo se plantee una solución: más intervención, nunca menos; más impuestos, nunca menos.” (13)   R. Braun y Rallo dicen que hay una consigna que expresa el pensamiento dominante y que comparten políticos de derecha y de izquierda “tanto mercado como sea posible, tanto Estado como sea preciso” y la comentan diciendo que “es revelador que la libertad parezca una posibilidad. El Estado, en cambio, constituye una necesidad…imprescindible” (Recuérdese aquí los conceptos que se asocian y se oponen en la “dualidad anarcoliberal arriba expuesta, que nos descubre la retórica trilera de este discurso que no se ahorra casi ninguna de las falacias disponibles.) “Esa supuesta necesidad, que en realidad es un prejuicio, brota tanto de males que al parecer serían inevitables en ausencia del Estado como de bienes que al parecer se desvanecerían si el Estado no existiese.” No nos libra de la violencia porque las más grandes violencias las han generado los Estado, ni de la injusticia social porque “la justicia social se parece más a una injusticia política y legislativa que a otra cosa” (14) (¡Toma geroma!) “Es asimismo dudosa la noción de que no podríamos tener sin el Estado todo aquellos que en la actualidad proporciona.” (¡¡Aquí duda!!) “Como el Estado suministra sanidad, pensiones y educación, suponer que en su ausencia no habría sanidad, ni pensiones, ni educación implica ignorar que todo lo que el Estado gasta de la recaudación fiscal. Si en vez de quitarnos el dinero nos lo dejara, sería razonable concluir que los ciudadanos lo gastaríamos en esos mismos asuntos, y con una eficacia seguramente mayor.” (15)   Ante la crisis sanitario-económica actual, y dado el planteamiento que estamos viendo uno no puede por menos que temer la explicación de estos señores. ¿Dirían que los hechos les dan la razón porque todo se inició en China, que es un modelo de lo que ellos critican en donde el Estado es protagonista? Dirían que en España todo ha ido tan mal por la inutilidad de Estado?   La sociedad civil con la libertad de mercado lo hubiera hecho mejor.   Sería bastante coherente con su discurso. ------------------- (12) González Braun y J.R.Rallo. O.C. Pag. 13 y 262 (13) Idem. Pag. 262-263 (14) Idem. Pag.263 (15) Idem. Pag.264 Sobre el Estado moderno Javier Colomo -10-   También podrían usar las declaraciones del inmunólogo italiano Sergio Romagnani diciendo que el gobernador de la zona del Véneto italiano ha conseguido contener la pandemia en su departamento porque no hizo caso del Estado central, sino al mejor especialista, y tampoco hizo caso de los burócratas de ese superestado que es la O.M.S. Pero olvidaría que ese gobernador es parte del Estado, y olvidarían también, tomando la parte por el todo, que este mismo especialista pone como modelo a Corea, en donde el protagonismo ha sido de las instituciones estatales, y lo mismo valdría para Singapur o el mismo Japón.(16) Los hechos no importan, o sí importan ¡qué más da! Porque siempre se pueden retorcer o maquillar para confirmar el dogma. Lo malo es que este tipo de pensamiento está fuertemente infiltrado en la mayor parte de los centros de pensamiento económico y de decisiones económicas tanto como políticas Sus dimensiones son gigantescas y la velocidad que ha adquirido es muy grande. Aunque se pongan obstáculos delante tan grandes como esta pandemia, su inercia es tremenda. Quizá la tragedia llegue a tal nivel que pueda funcionar aquí lo que Naomi Klein llama “doctrina del shock” (17) O quizá tenga que llegar otra tragedia más potente y más directamente ligada al cambio climático. Pero de momento este movimiento de acoso y derribo de las estructuras estatales vinculadas a lo común, tienen la sartén por el mango y por lo que nos dicen, están convencidos de que el estado ha llegado al final de su evolución. Según los anarcoliberales llegaría así a su extinción a manos de la madurez de la libertad, que lo creó cuando empezaba a desprenderse del absolutismo. No lo consiguieron matar los anarquistas decimonónicos, no lo consiguieron matar los marxistas que predicaban su abolición, y en realidad lo engrandecieron. Pero parece que lo quieren eliminar los tataranietos de sus creadores, sus herederos naturales que podrían decir, con la arrogancia del rico heredero: “lo maté porque era mío”   ----------------------- (16) Entrevista a Sergio Romagnini https://www . elconfidencial.com/mundo/Europa/2020-04-07/coronavirus-oms-italia-veneto-romagnini-2537147/ (17) Klein Naoni. La doctrina del shock. Ed Paidos, Barcelona, 2007. Traducción: Isabel Fuentes y Albino Santos. Frco. Javier Colomo García. En Hiendelaencina (Guadalajara) A 10 de Abril de 2020